PERDIDA DE EMPLEO

Valoración EPA

Los datos del primer trimestre de 2022 de la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejan una caída de la ocupación en 100.200 personas, un -0’5% respecto del trimestre anterior, una variación que, aunque supone una ruptura de la tendencia positiva que seguía el mercado laboral este último año, tiende a ser habitual en los primeros trimestres de ejercicio, marcados por un comportamiento claramente estacional.

No obstante, ante una situación caracterizada por una mayor incertidumbre, CEPYME pide prudencia ante los previsibles efectos de la inflación en las empresas y, por ende, en el empleo. La Confederación recuerda la responsabilidad que están mostrando las empresas al mantener el empleo durante estos más de dos años de pandemia, pero muestra su preocupación por la pérdida de productividad de las empresas.

Aparte de las secuelas financieras que arrastran todavía algunas empresas, el encarecimiento de los costes registrados en los últimos seis meses, que se han intensificado en 2022, suponen un descenso de los márgenes empresariales para el 56% de las compañías, especialmente de las pequeñas y medianas empresas.

A pesar de la caída de este primer trimestre, la población ocupada todavía se sitúa en algo más de 20 millones de personas, marcando una vez más el desacoplamiento entre la evolución del empleo y el estado de las empresas, que sufren una pérdida de rentabilidad, que se refleja también en un menor crecimiento económico para el país en general.

La Confederación muestra además su preocupación por la evolución del empleo privado que refleja una caída de 97.000 empleos respecto de los niveles precrisis (cuarto trimestre de 2019).
CEPYME pide responsabilidad para no adoptar nuevas medidas que puedan perjudicar la actividad productiva y, por el contrario, crear un entorno más favorable que esté caracterizado por una mayor seguridad que aliente la confianza empresarial, con el fin de que las empresas puedan programar su actividad sin cambios no previstos, ni normativos ni de incremento de costes, como ha sido el caso de la prohibición del despido aprobada el pasado mes de marzo.

La Confederación considera que es preciso incrementar los esfuerzos para reactivar la actividad económica y apoyar a las empresas, que han hecho en estos dos años largos de pandemia un enorme esfuerzo por mantener el empleo, mermando otras partidas como la de la inversión.

Esta primera EPA del año deja una caída del empleo privado de 92.900 personas, mientras que el descenso en el sector público se cifra en 7.400 empleados. En tasa interanual, en los últimos doce meses el empleo privado se ha incrementado en 807,200 personas y el público en 70.700.

En cuanto al tipo de contrato, destaca el incremento de los contratos indefinidos (164.100 en el primer trimestre), mientras que se reduce en 209.800 la contratación temporal. En el primer trimestre del año se han reducido en 45.800 el número de asalariados y en 55.700 el de trabajadores autónomos, aunque en cifras interanuales se registran incremento en ambos colectivos (824.200 y 62.400, respectivamente).

Por sectores, la ocupación sólo ha aumentado en la rama de construcción (30.300 personas), mientras que registra la mayor caída en industria (-68.000), seguida por servicios (-50.100) y agricultura (-12.500).

El paro creció en 70.900 personas, alcanzando una cifra total de parados de 3.174.700 personas La tasa de paro se sitúa en este primer trimestre en el 13’65%, con un ligero incremento respecto del trimestre anterior, y rompiendo la tendencia de reducción que se venía registrando durante cinco trimestres consecutivos.

Fuente: CEPYMENEWS

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