LOS GASTOS DE ENVIO

Los consumidores españoles son cada vez más conservadores en lo que respecta a los gastos de envío. Mientras que en 2020, los consumidores todavía estaban dispuestos a pagar una media de 4,20€ por un pedido de 50€, el comprador online ahora solo invierte una media de 3,60€.

Sin embargo, los consumidores no quieren comprometer la calidad del servicio, ya que la entrega rápida y la flexibilidad siguen siendo una de las prioridades máximas a la hora de comprar online. Estos datos se ven reflejados en un nuevo estudio europeo de Sendcloud en colaboración con Nielsen, que engloba datos de 8 países europeos.

Los costes de envío son un factor decisivo

Los costes de envío siguen siendo un factor decisivo al comprar online. Hasta dos tercios de los consumidores españoles (58%) abandonan el carrito de la compra cuando los costes de envío son demasiado altos. Pero, ¿qué es «demasiado alto»? Lo que los consumidores están dispuestos a pagar depende en gran medida del valor de un pedido. Para un pedido de 15€ el consumidor español está dispuesto a pagar 3,20€, mientras que para un pedido de 150€ el valor asciende a 4,60€. En 2020, estas cifras eran de 3,80€ y 5,20 €, respectivamente. En este sentido, España se sitúa muy cerca de la media europea ya que la media europea en 2021 se sitúa en 3,4€ para pedidos que alcanzan los 15€ y en 5,2€ para los pedidos hasta  150€. Sin embargo, en comparación con el año pasado, se puede observar una tendencia de menos disposición a  pagar por los envíos ya que en 2020, estas cifras fueron de 4,1€ y 6,1€ respectivamente.

Los consumidores tienen altos estándares en cuanto a la entrega

Sin embargo, los datos del estudio revelan que, aunque los consumidores quieren gastar menos en costes de envío, tienen grandes expectativas en relación a la experiencia de entrega. Además de los gastos de envío (94%), tanto el tiempo de entrega (89%) como la flexibilidad (85%) se consideran los elementos más importantes de la entrega. De hecho, España lidera la tendencia a la flexibilidad, ya que la media europea se sitúa solo en el 71%, lo que demuestra que los consumidores desean cada vez más decidir por sí mismos dónde, cuándo y cómo se entrega su pedido.

La flexibilidad es aún más importante cuando se trata de entregas premium. Aunque los consumidores españoles están dispuestos a esperar hasta 3 días para la entrega estándar, son más exigentes cuando se trata de entregas premium. Por ejemplo, para la entrega al día siguiente, los españoles esperan poder hacer pedidos hasta las 17:37, como mínimo. Para la entrega el mismo día, los españoles son aún más exigentes. Mientras que los consumidores europeos quieren poder realizar un pedido para este tipo de entrega a más tardar a las 13.54, los consumidores españoles esperan una flexibilidad máxima exigiendo que la fecha límite para las entregas el mismo día sea hasta las 16:13.