EL COVID Y LOS AUTONOMOS

EL COVID Y LOS AUTONOMOS

Que los servicios sanitarios de atención primaria están colapsados en todas las autonomías no es ningún secreto. Uno de los problemas que tenemos si hemos dado positivo por COVID es tramitar la baja laboral, puesto que tendremos que quedarnos en casa una semana. En el caso de los profesionales es peor, porque un autónomo positivo por COVID no se podrá coger la baja laboral.

Aquí chocan dos realidades, el derecho del autónomo para tramitar su baja laboral, y la posibilidad real de hacerlo. Porque hablamos de que con los retrasos actuales, cuando tenga la oportunidad de tramitar su baja, incluso aunque en el mismo proceso le den el alta ya habrá pasado enfermedad, cuarentena y estará de nuevo trabajando.

Una tramitación complicada y una retribución de poca cuantía

Todo esto ha provocado que muchos de los que tienen síntomas leves ni siquiera contemplen darse de baja. Como mucho han estado un par días en casa y han hecho algo de cuarentena. Esto claro en los puestos donde no se puede teletrabajar.

La cuestión es que tramitar la baja para muchos supone un coste, ya que no tienen los conocimientos necesarios y lo hacen a través de un gestor laboral. Y para la pequeña cuantía que van a recibir, prefieren no hacerlo.

Y esto por no hablar de lo que al final va a cobrar, un 75% de la base de cotización durante esos días y esto gracias a que estos contagios o confinamientos se asimilan a un accidente laboral a los únicos efectos del cobro de prestaciones.

Las estadísticas de bajas laborales acabarán diciendo que son pocos los autónomos que se han contagiado, porque han sido pocas la bajas tramitadas. La realidad será otra, y al final supone una clara discriminación de los derechos de los autónomos que, como ocurre en otras ocasiones, acaban sin poder cobrar su prestación.

Muchos negocios acaban cerrando

La cosa se puede complicar más si los autónomos tienen trabajadores contratados, donde es posible que haya sido baja más de uno. Esto ha llevado a diferentes sectores a plantearse un pequeño cierre temporal, mandar a todo el mundo a casa y esperar un mes a que todo mejore.

Porque además en muchos casos tienen problemas para cubrir los puestos de trabajo, debido a las bajas que son como un goteo en sus plantillas, ya de por sí, por lo general cortas.

Especialmente si son negocios que ahora están en su temporada baja, donde no van a tener grandes ingresos y serán más gastos que beneficios los que logren. En diferentes zonas patronales hoteleras, de ocio nocturno o restauración ya han avisado de que muchos negocios prefieren cerrar un mes y volver cuando todo esté normalizado.

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