LOS PLAZOS DE PAGO EN LAS

os plazos de pago de las empresas registraron en 2018, último ejercicio del que hay datos completos, una mejoría de cinco días hasta situarse en los 92 días, de acuerdo con el observatorio sobre plazos de pago en la empresa española de Iberinform y Crédito y Caución.

Esta reducción responde al actual entorno de tipos bajos, por un lado, que facilita el acceso a la financiación bancaria. Por otro, en un contexto de crecimiento de las insolvencias, es un síntoma de la adopción de mayores medidas de control de los riesgos de crédito, especialmente de la reducción de los plazos medios tras el vencimiento para considerar una venta en mora.

En 2010, la legislación sobre plazos de pagos comerciales en España impulsó la limitación a los 60 días naturales a contar desde la fecha de recepción de las mercancías. Sin embargo, de acuerdo con el observatorio que impulsan desde 2009 Iberinform y Crédito y Caución, estos siguen muy lejos del horizonte que trata de impulsar la legislación española y europea. Se mueven en una estrecha horquilla de los 89 días, el mínimo registrado en 2011, a los 97, el máximo de 2017.

El estudio anual sobre plazos de pago elaborado utilizando la herramienta Insight View de Iberinform constituye el observatorio más ambicioso sobre este fenómeno en España, ya que se realiza a partir de los datos de 154.000 cuentas anuales. La particularidad de este estudio anual es que resuelve el principal problema metodológico para calcular los plazos de pago reales: sólo los balances presentados siguiendo los formatos Normal y Mixto, el 10% de los analizados, permite la estimación directa de plazos de pago. El estudio tiene en cuenta también los modelos Abreviado y Pymes, a través de cálculos validados por las entidades que impulsan el observatorio.

Al analizar los plazos de pago teniendo en cuenta el tamaño de las empresas surgen algunas asimetrías relevantes. El crédito comercial de la gran empresa se sitúa 18 días por encima de la media. En el otro extremo se encuentra la mediana empresa, cuyos plazos son los más cortos de la muestra, tres días por debajo de la media nacional. No puede trazarse una regla sencilla y directa que vincule tamaño con plazos de pago. Buena prueba de ello es la evolución de las microempresas y las pequeñas empresas, que presentan plazos de pago superiores a la mediana.

Ninguno de los sectores productivos logra situarse por debajo de los 60 días. El mejor comportamiento se registra en el sector servicios (86 días). La industria española trabaja con unos plazos medios de 96 días. Los plazos más amplios se dan en construcción (100 días) y el sector primario (110).

Por comunidades autónomas, la evolución del comportamiento en pagos depende de diversos condicionantes entre los que cabe citar, principalmente, dos: los matices en la cultura de pagos o la composición sectorial. La horquilla supone 24 días adicionales de crédito comercial. Ceuta y Melilla, Baleares, Navarra y Cantabria presentan los plazos de pago más reducidos de todo el Estado. En el otro extremo se sitúan Andalucía, Murcia, Extremadura y Castilla-La Mancha. El empeoramiento de los plazos de pago se produce en todas las comunidades autónomas.

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