EL SUFRIDO AUTONOMO

El trabajador autónomo depende plenamente de su trabajo para vivir. Es consciente de que si no trabaja, no gana. De hecho, un informe recientemente publicado por Santalucía dice que el 76% de los trabajadores autónomos trabaja los siete días de la semana, y un 56% más de diez horas al día.

Estos datos poco tienen que ver con el panorama de los trabajadores asalariados, ya que los datos indican que un 47% de ellos trabaja de lunes a domingo, y solo un 27% lo hace durante más de diez horas.

Por si esto fuera poco, la situación del trabajador autónomo se agrava cuando se confirma que más de la mitad de los autónomos de nuestro país no han podido coger vacaciones durante el último año, y de los que sí pudieron coger algunos días de asueto, el 66,67% estuvieron pendientes y conectados con su trabajo.

Cuatro de cada diez trabajadores por cuenta propia (39,1%) aseguran incluso que han tenido que acortar su baja de paternidad o maternidad para no ver reducidos sus ingresos.

Obviamente y con razón, el 58% del colectivo afirma vivir estresado por motivos laborales, frente al 41% de los trabajadores asalariados que aquejan este mal. El estudio confirma que un 46% de los autónomos ha tenido problemas de salud por trabajar demasiado. Esta puede ser la razón de que el 57% no recomendaría a sus hijos o a su círculo cercano hacerse autónomos.