DONACIONES

DONACIONES

Imagine que quiere donar las participaciones de su empresa a alguien de su familia porque está próximo a cumplir 65 años y quiere jubilarse. Veamos algunos aspectos que debería tener en cuenta en estos casos:

DONACIÓN DE PARTICIPACIONES – BENEFICIOS FISCALES

Las donaciones realizadas en las circunstancias mencionadas –cuando el titular ya ha cumplido los 65 años y accede a la jubilación– disfrutan de importantes incentivos fiscales:

• Los donatarios disfrutan de una reducción del 95% en el Impuesto sobre Donaciones (ISD).
• Usted no deberá tributar en su IRPF por el aumento de valor que hayan experimentado las participaciones.
No obstante, hay determinados aspectos que pueden hacer que estos beneficios fiscales se vean reducidos:

A) BIENES AFECTOS
Uno de los requisitos exigibles para que sea aplicable esta reducción es que más del 50% del activo de la empresa esté afecto a actividades económicas.
Cuando hay activos no afectos, la reducción del ISD sólo es aplicable de forma parcial por la parte del activo afecta a la actividad.

Si se encuentra en esta situación puede vender los activos no afectos y distribuir dividendos entre los socios (aunque ello le suponga avanzar el pago del IRPF, reducirá el coste de la donación) y también puede invertir el dinero obtenido en activos afectos a la actividad.

Además, si tiene inmuebles ociosos, empiece a utilizarlos en la actividad o bien alquilarlos.

Cuando parte de los activos de la empresa no están afectos a la actividad, la Inspección puede considerar que la ganancia puesta de manifiesto con la donación sí tributa en IRPF, en este caso, y argumente que la normativa del IRPF no menciona esa regla proporcional y alegue que, en una reciente consulta, Hacienda ha reiterado que en el ISD se aplica la regla proporcional, pero no ha hecho ninguna distinción en el ámbito del IRPF.

B) NORMATIVA AUTONÓMICA
No olvide consultar la normativa de su comunidad autónoma: muchas comunidades han flexibilizado los requisitos para aplicar la reducción del 95% en el ISD, pero dichas reglas no afectan al IRPF.
Así que, asegúrese de que todos los activos de la sociedad están afectos a la actividad y si los beneficiarios no son su cónyuge o sus descendientes, verifique que cumple tanto la normativa estatal como la autonómica.