CONSEJOS PARA UTILIZAR LA TARJETA CRÉDITO ON LINE

Tarjetas de pago

Los pequeños y medianos empresarios saben que sus operaciones empiezan a una escala reducida y crecen conforme aumenta el volumen de negocio. Este es el momento en el que se ven obligados a cambiar la forma de realizar sus pagos.

No debería ser un proceso complicado. La sociedad española en general se está adaptando muy bien a las nuevas tendencias de pago y, de hecho, la última campaña de Navidad se recordará como la primera en la que las compras realizadas con dinero electrónico superaron a las efectuadas con efectivo.

Volviendo al ámbito de los negocios, cada vez son más los propietarios o directivos de pymes que poseen una o más tarjetas de empresa y las usan con mucha frecuencia en la gestión diaria empresarial, incluyendo el pago de servicios o a proveedores. Hay otros trabajos que apuntan en esta dirección: por ejemplo, el II Estudio de Competencias Digitales en la Empresa Española realizado por el ICEMD, revela que los pagos mediante dispositivos electrónicos se encuentran entre las tendencias en economía digital para los próximos dos años.

Los pagos con tarjeta son seguros 

Aunque cada vez son menos, todavía existen pymes que se resisten al cambio y por tanto a la utilización de medios de pago electrónico, como pueden ser las tarjetas de empresa. Una de las razones comúnmente esgrimidas es la percepción de falta de  seguridad de estos sistemas.

Nada más lejos de la realidad. En los últimos años la seguridad de los pagos con tarjeta ha aumentado de tal manera que el fraude se encuentra en niveles históricamente bajos. Según datos de Visa, las operaciones fraudulentas sólo representan 5 céntimos por cada 100 euros gastados.

La industria de las tarjetas de pago realiza importantes inversiones en materia de innovación para mejorar la seguridad de sus productos y sus sistemas. Los chips  EMV son un buen ejemplo, ya que eliminan la necesidad de deslizar la banda magnética por el terminal y por tanto la posibilidad de realizar una copia fraudulenta de la tarjeta. Las tarjetas contactless, por su parte, también son muy seguras al incorporar chips altamente sofisticados que garantizan el uso de claves y firmas digitales encriptadas.

Además, las entidades financieras suelen tener servicios de alerta o aviso mediante SMS u otra vía de comunicación, que incrementan la seguridad y se complementan con otros métodos, como la posibilidad de realizar una llamada para bloquear la tarjeta al instante.

En este sentido, junto a los esfuerzos que realiza la propia industria de los pagos electrónicos, siempre es conveniente seguir unos sencillos pasos para incrementar la seguridad:

Busca siempre proveedores de confianza-

Antes de introducir los datos de tu tarjeta en una web, asegúrate de que aparece el candado y que la dirección de la página comienza por https. Aunque esto no garantiza que la transacción vaya a ser 100% segura, es una capa adicional de seguridad.

Nunca escribas tu número PIN-

Cuando haces una compra por Internet, nunca deberías introducir datos personales como el PIN de tu tarjeta. Este tipo de información solo tienes que introducirla en cajeros automáticos, puntos de venta en comercios o terminales virtuales.

Guíate por tu instinto –

Nadie regala duros a cuatro pesetas, así que desconfía si la oferta es demasiado buena para ser cierta. Sospecha también si recibes un email con un link a un proveedor online. Si ese es el caso, haz una búsqueda en Google o accede directamente desde tu navegador.

De todas formas, si tienes la más mínima sospecha de la fiabilidad del servicio, busca opiniones por Internet o pide opinión a tus colegas.

No uses wifi público-

No hagas transacciones online usando wifi público ya que, además de los datos de la tarjeta, puedes comprometer información sensible sobre tu empresa. Si la actividad de tu negocio exige hacer compras online constantemente, valora la posibilidad de contratar un VPN.

Actualiza el software de tu ordenador e instala un antivirus –

Por último, instala todas las actualizaciones de seguridad de tu sistema operativo y de tu navegador, e instala un software antivirus, para prevenir ataques externos. No te preocupes si no eres un experto informático. Generalmente los programas se actualizan automáticamente siempre que estén instalados.