CONFLICTOS

En la actualidad, la polarización y el conflicto parecen estar en todas partes, y el lugar de trabajo no es una excepción. Cuando pasamos mucho tiempo con compañeros de trabajo y  jefes o supervisores, es probable que surjan algunos conflictos.

Ya sea un desacuerdo sobre la mejor opción para resolver un problema en un proyecto o un conflicto más importante sobre la dirección de la empresa, encontrar un terreno común en el que poder llegar a un acuerdo puede ser un desafío.

Si estás en un punto muerto con un compañero de trabajo o un jefe a continuación te ofrecemos cinco pasos con los que intentar llegar a un acuerdo.

1.- Evaluar los obstáculos

Una de las primeras preguntas que debes hacerte al tratar de llegar a un acuerdo con alguien es por qué esta persona se interpone en tu camino, dice Garriy Shteynberg, profesor asociado de psicología social en la Universidad de Tennessee. Trata de saber si hay alguna agenda oculta o razón por la cual la otra parte no quiere comprometerse o tratar de llegar a un acuerdo.

2.- Conoce tus límites

Encontrar áreas de acuerdo es una forma de negociación, dice Weinberg. Por lo tanto, es importante comprender cuál quieres que sea el resultado. “¿Cuáles son mis líneas superiores e inferiores? ¿Cuáles son mis puntos de partida? ¿Cuáles son mis alternativas? “Comienza a pensar creativamente. ¿Cómo puedo crear algo bueno a partir de esta situación? “, comenta el profesor. “Este tipo de exploración de escenarios, a menudo es ignorado por las personas en conflicto”, añade.

3.- Elige el momento y el lugar correctos

Cuando trabajas hacia el consenso, es mejor mantener la calma. Si estás molesto o irritado por un comentario o desacuerdo, tómate un tiempo para calmarte, dice Gina M. Weatherup, fundadora de Chantilly Mediation and Facilitation, una firma de resolución de conflictos en el lugar de trabajo. Cuando estés planeando un momento para tratar el asunto, hazlo dando tiempo a la reunión para que se desarrolle sin prisas. Si es posible, elige una ubicación neutral, como una cafetería o incluso una sala de conferencias, en lugar de la oficina de alguna de las partes implicadas.

4.- Siente curiosidad

Las ideas preconcebidas pueden ser el enemigo del progreso cuando las personas intentan encontrar un terreno común, dice Jaime-Alexis Fowler, fundador y director ejecutivo de Empower Work.

Intenta no tener en cuenta lo que crees que sabes y siente curiosidad por las creencias, valores y otros factores motivadores de la otra persona. “Cuando nos aferramos a esa perspectiva con mucha fuerza, a menudo nos olvidamos de hacer preguntas o sentir curiosidad acerca de por qué alguien más también se aferra fuertemente a su postura”, dice.

Louisa Weinstein sugiere ponerse en el lugar de la otra persona. Pregunta a cada una de las partes en desacuerdo qué es lo que realmente quieren, y trata de escuchar lo que dicen. Pero también debes estar atento a las señales visuales o pistas sobre lo que pueden no estar compartiendo. A veces, las personas solo quieren sentirse empoderadas, escuchadas o valoradas. Además, conocer a tu colega a nivel personal (incluidos intereses, detalles sobre miembros de la familia, pasatiempos, etc.) también puede ayudar a la comunicación y colaboración interpersonal, a crear una conexión más fuerte.

5.- Determinar el tipo de desacuerdo

Las personas suelen tener tres tipos de desacuerdos, dice Shteynberg. Uno es un desacuerdo sobre los valores, otro es un desacuerdo sobre lo que es bueno y el tercero es un desacuerdo sobre hechos básicos.

En primer lugar es importante encontrar un terreno común. ¿Estás tratando de alinear tus valores con la decisión? ¿Estás en desacuerdo sobre las acciones que darán con el mejor o más exitoso resultado? A medida que haces más preguntas y tienes discusiones, el tipo de desacuerdo puede ser más claro.