ASUNTOS QUE NO DEBE DE DESCUIDAR UN AUTONOMO

Un tema que interesa muchísimo a todos los autónomos es cómo reducir gastos, de qué forma hay que gestionar la actividad cotidiana para reducirlos al máximo posible y obtener una mayor rentabilidad. A continuación, vamos a mostrarte algunas fórmulas que puedes aplicar a tu actividad diaria para ser más eficiente y lograr un mayor beneficio.

No olvides ninguno de los gastos deducibles del autónomo. Esta medida es la principal. Hay muchísimos gastos que puedes deducir y pagar menos impuestos a final del trimestre.

Para que un gasto sea deducible tiene que cumplir estos requisitos:

  • Estar vinculado a la actividad económica realizada por el autónomo.
  • Estar convenientemente justificado mediante la correspondiente factura.
  • Estar contabilizado por el autónomo en sus correspondientes libros de gastos e inversiones.

Estos gastos suponen los salarios del personal contratado, cuotas a la Seguridad Social, impuestos (IVA, IRPF, Renta), consumos de explotación, servicios de profesionales independientes, etc.

También son deducibles los gastos de telefonía, dietas, gasolina, vehículo, etc., y si desempeñas tu actividad desde tu domicilio particular puedes deducir los gastos de suministro de gas, luz, agua…proporcional al espacio utilizado y declarado a tu negocio.

Otros gastos deducibles son los gastos de los cuales no tienes factura. Por ejemplo, los gastos bancarios, gastos derivados de contratos mercantiles, etc.

La deducción de todos estos gastos te hará ahorrar una buena cantidad de dinero a lo largo de todo el año.

Atención a tus propias bonificaciones

Infórmate si estás dentro de alguno de los grupos beneficiarios de bonificaciones y descuentos en las cuotas de la Seguridad Social. Estas bonificaciones y descuentos se aplican a determinados colectivos de trabajadores autónomos.

Uno de estos colectivos son aquellas personas que empiezan su actividad como autónomos, tras dos años sin estar dados de alta como trabajadores por cuenta propia, y disfrutan de la Tarifa Plana de 50€ durante el primer año. A los jóvenes menores de 35 años en el caso de los hombres, y 30 en el las de las mujeres, esta bonificación se aplica durante dos años.

Otra bonificación es la exención de pago de la cuota de autónomos durante los periodos de baja por maternidad o paternidad.

También se benefician de las bonificaciones los autónomos mayores de 65 años, que no pagan la Tarifa de Autónomo, o los autónomos en pluriactivos.

Si vas a contratar hazlo a personas “bonificadas”

De todos es sabido la dificultades a las que se enfrentan determinados sectores sociales a la hora de encontrar un trabajo, bien sea por raza, sexo, situación familiar, edad, discapacidad, etc.

La contratación de algunos sectores sociales está bonificada:

  • Familiares: bajo la figura del autónomo colaborador puedes contratar a un familiar de hasta 2º grado de consanguinidad. Te será bonificado el 100% de la cuota si el contrato es indefinido.
  • Menor de 30 años: si contratas a un menor de 30 años inscrito como demandante de empleo con contrato de fomento de emprendedores recibirás 1.000 euros el primer año, 1.100 el segundo y 1.200 euros el tercero.
  • Mayor de 45 años: si contratas indefinidamente a un mayor de 45 años en un proyecto de emprendimiento joven, recibirás 1.300 euros anuales durante 3 años, que se transforman en 1.500€ si contratas a una mujer en determinados sectores.

Externaliza los servicios para reducir gastos del autónomo

Es lo que conocemos como outsourcing y está en auge. Es un sistema de contratación de profesionales muy útil para mejorar los aspectos de tu negocio en los que no tienes conocimiento o para trabajos puntuales. Por ejemplo, los servicios de una asesoría fiscal o la realización de una página web, son servicios que, generalmente, se contratan a terceros.

Delegar o contratar determinados aspectos concernientes a algunas áreas en las que no tienes conocimientos se traducen en un ahorro de tiempo para ti, además de la seguridad de que estos trabajos van a realizarse correctamente.

Ahorra en el desarrollo de tu actividad

Debes pensar y tener bien claro si para la actividad que desarrollas necesitas tener un local alquilado o unas instalaciones concretas.

Si eres de los que puede desarrollar tu actividad en casa, no desaproveches esta oportunidad. Además de ahorrarte alquileres, puedes deducir gastos.

Por el contrario, si tienes que hacer frente a un alquiler, estate atento a los gastos de suministros. Algunas compañías te permiten contratar sus servicios por franjas horarias que puedes hacer coincidir con tus horas laborales. También las compañías telefónicas tienen planes específicos para autónomos.

En el caso de que tengas que recibir clientes y no quieras hacerlo en tu casa, si trabajas en ella, o en tu oficina no tienes espacio, puedes optar por el coworking. Se trata de espacios de trabajo compartidos donde se paga un alquiler bastante ajustado y se comparte el espacio de zonas comunes con otros trabajadores.

Los hay de diferentes estilos y en el precio se incluyen los gastos. Por norma general, cada profesional tiene su espacio asignado.

Cuidado con la financiación externa

Si hemos contraído alguna deuda con la Administración o en el caso de querer iniciar un negocio, muchas veces tienes que recurrir a una entidad bancaria para pedir un crédito. Pero es importante que sepas que, además de los bancos, a los que hay que pagar intereses, existen otras formas de financiarse más baratas.

En el caso de tener deudas contraídas con la Administración, puedes aplazarlas. Tanto Hacienda como la Seguridad Social te ofrecen esta posibilidad.

Si quieres montar un negocio tienes fórmulas como el crowdfunding y el crowdlending por las que, a cambio de recompensas o intereses bajos, puedes obtener crédito de inversores anónimos.

Haz una buena previsión de ingresos y gastos

Esto es fundamental. Cuando ya llevas un tiempo con tu actividad debes saber en qué estás gastando y qué gastos son innecesarios. Para ello es importante que hagas una buena previsión de ingresos y gastos Que tengas bien claro por dónde entra el dinero y dónde lo inviertes. Este es un ejercicio que debes realizar periódicamente.

Por ejemplo, a la hora de establecer tratos con un proveedor consulta varias opciones antes de decidirte por uno, externaliza tareas, controla la morosidad, ten tesorería suficiente en caso de que surja un imprevisto, etc. Todo esto es fundamental para poder reducir gastos y tener un negocio más rentable.

Pásate a la digitalización para reducir gastos del autónomo

Estamos en la era de la digitalización de las empresas así que ahora es el momento. Si ya has conseguido digitalizar empresa, es posible que te quede un último paso por dar.

Desde finales del pasado año los autónomos tenéis que relacionaros con la Seguridad Social con vuestra firma digital y realizar todos los trámites de forma telemática. Esto hará que ahorres tiempo. Y dinero, a fin de cuentas, así que cuanto antes tramites tu firma electrónica, mejor.

Además, ahorrarás papel, impresora, tinta y electricidad, y ayudarás, de paso, al medio ambiente.